En caso de respirar exclusivamente por la boca, o hacerlo de forma mixta (boca-nariz) influye en el resto de tu cuerpo, ya que la postura corporal y el modo de respirar son interdependientes.
Si respiras por la boca, aparecen alteraciones por compensación, las cuales son visibles. Al encontrarse la boca abierta, para favorecer la entrada del aire, la lengua baja al suelo de la boca, no estimula el crecimiento del paladar y éste se hace cada vez más alto (paladar ojival). De esta manera, se obstruyen las fosas nasales. Puede ocasionar, resfriados, amigdalitis crónicas, rinitis, sinusitis e incluso asma.
La falta de estímulo de la lengua, sobre el maxilar superior, lleva a los dientes a desplazarse hacia delante y a la malposición dental, este hecho se agrava con el tiempo ante la ausencia de contención de los labios. En este caso, la mandíbula se situa hacia atrás, ya que los músculos cervicales tiran de ella al adelantar la cabeza.
Al tener la boca abierta, los labios estarán hipotónicos, no trabajan, están permanentemente abiertos, se rompe la armonía funcional, y la presión de la lengua no estará compensada. La lengua, se interpone entre los dientes y ocasiona una deglución atípica.
En cuanto a la posición corporal de compensación, podemos observar una posición anterior de la cabeza, rectificación de la columna cervical, rotación de ambos hombros hacia delante, lordosis lumbar.
La respiración oral y la malposición dental, deben ser diagnosticadas y tratadas lo antes posible y de forma temprana. En nuestra clínica dental, te ofrecemos el uso de aparatos de Ortopedia Funcional, que tienen por objetivo reequilibrar las funciones neurovegetativas de respiración, deglución y masticación.
El enfoque es integral, ya que te damos consejos para estimular el cierre de tus labios, la permeabilización de las fosas nasales y la funcionalidad de tu lengua. Permitiendo obtener una bella sonrisa y la correcta posición de tus dientes y su entorno.